domingo, 17 de mayo de 2009
ecdl
La ausencia de un festivo local y de eventos de tirón en el programa de actos convirtió la pasada edición de la Feria de Mérida en una de las peores que se recuerdan. El Gobierno local no quiere cometer dos veces el mismo error, y ya decidió el pasado mes de octubre que el jueves 3 de septiembre sea una jornada no laborable.Tras esto, ahora comienza los preparativos para dotar de contenido a las fiestas de la ciudad, que se inaugurarán el 31 de agosto y concluirán el sábado 5 de septiembre.El primer plato fuerte que se conoce es la contratación de El Canto del Loco, que actuará en el albergue juvenil municipal el festivo 3 de septiembre. La Junta de Gobierno Local aprobó ayer iniciar el proceso para contar con la banda de Dani Martín, que ya actuó en el mismo recinto en la Feria del año 2006. Junto a esto, el Consistorio negocia para ofrecer otro espectáculo en el Teatro Romano.
Frank McCourt
Francis "Frank" McCourt (Nueva York, 19 de agosto de 1930) es un novelista y profesor irlandés estadounidense. Es conocido principalmente por ser el autor de Las cenizas de Ángela (1996), que fue llevada al cine en 1999, así como de tres secuelas igualmente autobiográficas.
Vida y carrera profesional
Frank McCourt nació en Nueva York en 1930, pero pasó su infancia en Limerick, República de Irlanda, después de que su familia decidiera volver en 1934. Tras abandonar la escuela a los 13 años, Frank ocupó diversos pequeños oficios, no todos legales, en un intento por sustentar a su madre y sus tres hermanos supervivientes, Malachy, Michael y Alphonsus (Alphie). A los 19 años decidió volver a los Estados Unidos, y obtuvo un título por la Universidad de Nueva York, y un Máster en el Brooklyn College en 1958. Después se estableció como profesor en la McKee High School y en la Stuyvesant High School, en Nueva York. Tras una larga carrera profesional de más de 30 años, actualmente se encuentra retirado.
Tras su jubilación, sin embargo, comenzó una segunda vida para Frank McCourt, esta vez como escritor. En 1997 obtuvo el Premio Pulitzer y el National Book Critics Circle Award por sus memorias Las cenizas de Ángela (1996), en las cuales relata su infancia como un pobre católico-irlandés en Limerick. Dos años más tarde publicó Lo es ('Tis) (1999), que continúa la narración de su vida en el lugar en que termina el primero, y que se centra en sus aventuras como inmigrante en América. El profesor (Teacher Man) (2005), por su parte, narra los desafíos a los que tuvo que enfrentarse como un joven e inexperto profesor de instituto en Nueva York. En 2007, Frank McCourt ha publicado una cuarta parte de la serie, Angela and the Baby Jesus, la cual ya se encuentra traducida al español.
Las obras de Frank McCourt se han convertido desde su publicación en textos de lectura obligatoria en muchos institutos. Además, la primera de ellas, Las cenizas de Ángela fue adaptada al cine en 1999 en una película del mismo título
Vida y carrera profesional
Frank McCourt nació en Nueva York en 1930, pero pasó su infancia en Limerick, República de Irlanda, después de que su familia decidiera volver en 1934. Tras abandonar la escuela a los 13 años, Frank ocupó diversos pequeños oficios, no todos legales, en un intento por sustentar a su madre y sus tres hermanos supervivientes, Malachy, Michael y Alphonsus (Alphie). A los 19 años decidió volver a los Estados Unidos, y obtuvo un título por la Universidad de Nueva York, y un Máster en el Brooklyn College en 1958. Después se estableció como profesor en la McKee High School y en la Stuyvesant High School, en Nueva York. Tras una larga carrera profesional de más de 30 años, actualmente se encuentra retirado.
Tras su jubilación, sin embargo, comenzó una segunda vida para Frank McCourt, esta vez como escritor. En 1997 obtuvo el Premio Pulitzer y el National Book Critics Circle Award por sus memorias Las cenizas de Ángela (1996), en las cuales relata su infancia como un pobre católico-irlandés en Limerick. Dos años más tarde publicó Lo es ('Tis) (1999), que continúa la narración de su vida en el lugar en que termina el primero, y que se centra en sus aventuras como inmigrante en América. El profesor (Teacher Man) (2005), por su parte, narra los desafíos a los que tuvo que enfrentarse como un joven e inexperto profesor de instituto en Nueva York. En 2007, Frank McCourt ha publicado una cuarta parte de la serie, Angela and the Baby Jesus, la cual ya se encuentra traducida al español.
Las obras de Frank McCourt se han convertido desde su publicación en textos de lectura obligatoria en muchos institutos. Además, la primera de ellas, Las cenizas de Ángela fue adaptada al cine en 1999 en una película del mismo título
lunes, 11 de mayo de 2009
domingo, 10 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009


Personas de ojos marrones, verdes o azules siempre se preguntaron por qué el color de ojos varía de un individuo al otro. Por fin, la ciencia ha encontrado la respuesta a esta enigmática pregunta.
Originalmente, el ser humano tenía ojos marrones, de eso ya no cabe dudas. Sin embargo, hace entre seis mil y diez mil años, nació la primera persona de ojos azules. Este individuo trajo consigo una mutación genética, introduciendo un interruptor que desactivó la capacidad de producir ojos marrones.
Esta mutación afectó al gen OCA2 que codifica la Proteína P, que es la que regula la producción de melanina, el pigmento que da color a nuestra piel, nuestro cabello y nuestros ojos.
La mutación en el gen es sumamente específica, pues reduce la producción de melanina en el iris del ojo a un rango fijo que produce el color azul. Del marrón al verde hay un amplio grado de variación en la cantidad de melanina, sin embargo, entre los individuos de ojos azules, la variación es muy pequeña. Esto es lo que hace pensar en un antepasado único a los científicos de la Universidad de Copenhague.
Todas las personas con ojos azules han heredado ese mismo interruptor en ese mismo punto exacto de su mapa genético. Todos son descendientes de ese primer ser humano de ojos azules.
Jamás dejaremos de maravillarnos con el misterioso mundo del ADN y la capacidad de la naturaleza de introducir pequeñas variaciones tanto en nuestra especie como en todas las demás que habitan nuestro planeta.
Originalmente, el ser humano tenía ojos marrones, de eso ya no cabe dudas. Sin embargo, hace entre seis mil y diez mil años, nació la primera persona de ojos azules. Este individuo trajo consigo una mutación genética, introduciendo un interruptor que desactivó la capacidad de producir ojos marrones.
Esta mutación afectó al gen OCA2 que codifica la Proteína P, que es la que regula la producción de melanina, el pigmento que da color a nuestra piel, nuestro cabello y nuestros ojos.
La mutación en el gen es sumamente específica, pues reduce la producción de melanina en el iris del ojo a un rango fijo que produce el color azul. Del marrón al verde hay un amplio grado de variación en la cantidad de melanina, sin embargo, entre los individuos de ojos azules, la variación es muy pequeña. Esto es lo que hace pensar en un antepasado único a los científicos de la Universidad de Copenhague.
Todas las personas con ojos azules han heredado ese mismo interruptor en ese mismo punto exacto de su mapa genético. Todos son descendientes de ese primer ser humano de ojos azules.
Jamás dejaremos de maravillarnos con el misterioso mundo del ADN y la capacidad de la naturaleza de introducir pequeñas variaciones tanto en nuestra especie como en todas las demás que habitan nuestro planeta.
miércoles, 6 de mayo de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)